Cuando falleció Seu Pedro, quedó la nostalgia dibujada en lágrimas y poesía. Nuestro Marqués de las Cabriolas, nuestro espíritu de carnaval. Su presencia era esperada con ansiedad y alegría durante las fiestas del Rey Momo.

De natural afable y bondadoso desplegaba un revuelo de gestos y palabras que derramaban su extraño sortilegio mezclados con el color y las luces del corso. Era incansable, su dinamismo se mantenía de principio a fin de la jornada.

Cuando se “enterraba” el carnaval, Seu Pedro volvía a transitar las calles solicitando apoyo económico; muchas veces fue la intendencia la que lo ayudó con un “barrido” que le permitía ir solventando la situación.

Cuando falleció, a mediados del siglo pasado, “la nostalgia dibujaba su figura en lágrima y poesía, y en ésta copla popular, vigente en 1940: “Este Marqués de Betún / tiene cuerda para rato / y baila, aunque ya “bichoco” / un “zapateo” como un gato”.

Foto: Cortesía Museo “Memoria del Pago”

Textos: En base a escritos de Sylvia Puentes de Oyenard y Luis María Castro.