Amanecer

Un rescoldo de «coronillas».

Una calderita «chillando»,

y un porongo con buena yerba,

pacientemente esperando.

Mediodía

El guiso de porotos, está hirviendo,

y el viejo que lo cuida, está dormitando.

Una bandada de gaviotas sobre el río,

las quietas aguas, con sus alas va rozando.

Invierno

El temporal es largo y despiadado.

Pero, en la choza, no entran la lluvia y el frío.

Hay varios braseros, Ilenos de brasas,

chupín de pescado y vino tinto.

Verano

Ésta noche, todos a dormir,

bien cerquita del río,

alumbrados por las estrellas,

y arrullados por los grillos.

Atardecer

Bellísimos colores tienen el cielo y el río.

Todo es rosa, dorado y lila.

El río está quietecito,

y un zorzal llora, por un amor perdido.

Lola Petrone de Alonso