Una luz de esperanza centenaria se apagó
“Es solo una cuestión de actitud” canta Fito Páez, y seguramente es lo que pensó el centenario capitán inglés Tom Moore cuando ante la pandemia del covid-19 que ya mató casi 107.000 personas en el Reino Unido, decidió, a sus 99 años, y a pesar de pertenecer a un grupo de riesgo, dar el ejemplo y hacer algo para colaborar al inicio de la pandemia en su país.
A pesar de necesitar un andador para caminar (foto), éste ex capitán de la Segunda Guerra Mundial lanzó en abril del pasado año el desafío de recorrer 100 veces los 25 metros de su jardín antes de cumplir los 100 años, con la finalidad de recaudar 1000 libras esterlinas en donaciones, para apoyar a asociaciones vinculadas al servicio público de salud (NHS).
Ese reto conmovió y despertó enorme interés no solo en Gran Bretaña sino en otras partes del mundo; tanto, que dos semanas después, cuando Moore recorrió los últimos metros de su desafío vestido con una chaqueta cubierta de medallas, lo hizo pasando entre una guardia de honor que le formaron dos filas de militares en homenaje a su espíritu indomable. Al final, en vez de las 1000 libras que se había propuesto, acabó recaudando 33 millones, (aproximadamente 42 millones de dólares al cambio de esa fecha).
Cuando el 30 de abril cumplió los 100 años, fue nombrado coronel honorario, y pese a que las investiduras reales que debían efectuarse en junio y julio fueron aplazadas por la pandemia, la Reina Isabel II (de 94 años de edad) que se había aislado desde marzo en el castillo de Windsor, hizo una excepción en su honor, en lo que fue su primer compromiso público, nombrándolo caballero el 17 de julio.
Convertido en una celebridad, junto al artista británico Michael Ball y los coros del NHS interpretó una versión de “You’ll never walk alone” (“Nunca andarás solo”), tema de un musical de posguerra convertido en himno de los apasionados del fútbol de su país, y símbolo de la solidaridad en tiempo de la pandemia. Apenas comercializada, la canción se situó en la primera posición del ranking británico de sencillos.
El militar
Tom Moore nació en West Yorkshire, en 1920, y tras estudiar ingeniería civil se unió al ejército. En 1940, en plena Segunda Guerra Mundial, le formaron como oficial y rápidamente le ascendieron al rango de capitán, siendo destinado al noveno batallón del Regimiento del Duque de Wellington en la India.
Cuando acabó la guerra regresó a Reino Unido, donde trabajó como instructor en la Escuela de Vehículos Blindados de Combate de Bovington. En 2007 se trasladó a Bedfordshire, para pasar sus últimos años junto a su familia.
El final
Por su edad centenaria, el capitán era una de las primeras personas que podrían haber sido vacunadas en el Reino Unido. Sin embargo, contrajo neumonía y estaba tomando un medicamento que no le permitía vacunarse contra el covid-19, lo que a la postre le fue fatal. Este abuelo ejemplar, sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial, a un cáncer y una rotura de cadera, pero terminó cayendo ante la enfermedad que a su modo ayudó a combatir. Las expresiones de dolor son incontables, por mencionar una, nos quedamos con la del 7 veces campeón mundial de fórmula 1 Lewis Hamilton: “El Capitán Sir Tom Moore fue un verdadero héroe que ha podido sacar lo mejor de cada uno de nosotros en estos tiempos convulsos. Descanse en paz».
