Quitar malezas en el fondo de tu propia casa no parece una actividad peligrosa. Pero para Rumiko Sasaki, una abuela de 82 años que vive en la prefectura de Hiroshima (Japón) sí lo fue: Rumiko, se encontraba distraída retirando yuyos del patio trasero de su casa, cuando notó que detrás suyo había un ejemplar adulto de oso negro asiático, que instantes después se abalanzó contra ella. En una entrevista citada por Sora News, la mujer aseguró que el animal tenía unos 150 centímetros de altura. De acuerdo con el portal, este es el promedio de un oso tibetano, por lo que probablemente pesaba alrededor de 180 kilos. La japonesa agregó que, en vez de asustarse, se defendió y espantó al oso: “Lo arrojé lejos mí y lo mandé a volar. Creo que también lo golpeé varias veces. Luego se fue corriendo”. Puede decirse que la abuela ganó la pelea, pues logró alejar al oso, y solamente salió con algunos rasguños en el rostro.
Según relató la mujer a las cámaras de la TV de Hiroshima (ver captura de pantalla), cuando se incorporó se encontró de bruces con el animal, que le lanzó un zarpazo: «Me arañó la cara y vino hacia a mí, pero parece que le devolví el golpe y salió volando» -contó. Según el medio Japan Today, este año se han reportado 252 avistamientos de osos en la prefectura de Hiroshima, “pero este es el primer ataque contra una persona”. Las autoridades recomiendan a la población llevar un celular y una campana cuando caminen hacia las montañas de la zona, para poder pedir ayuda en caso de inesperados encuentros.
