La estadística es infalible

El Dr. Jorge Baraybar, también integrante del Consejo Directivo de COMTA y jefe del CTI de la institución afirmó que somos el “cuello de botella,” lo más complejo de la asistencia.
“Vengo en mi doble rol: en mi parte de gestión, y a la vez como “médico asistidor”, formando parte del equipo de medicina intensiva, para tratar de difundir éste tipo de sentir que estamos viviendo todos los que formamos parte del equipo de asistencia de éste tipo de pacientes. La sensación principal cuando nos preguntan es de impotencia, porque nosotros somos el “cuello de botella” la parte más estrecha, lo más complejo de la asistencia, que es un termostato que traduce cómo nos estamos comportando en la sociedad.
Ustedes saben que la estadística en infalible: De cada cien personas que se infectan, uno va a ir al CTI. Y sabemos que de los pacientes que ingresan al CTI y necesitan asistencia respiratoria mecánica, es decir, estar conectados a un respirador, de cada 10 que ingresan, 8 fallecen. Las cifras a nivel nacional son un 83%.
Yo estoy cumpliendo casi los 30 años de medicina intensiva y ésta es la enfermedad más grave que me ha tocado vivir, la que más incertidumbre genera, y la que más impotencia genera, sabiendo que nosotros hacemos, hacemos y hacemos y no revierte con eso la condición del paciente. Tenemos pocas herramientas, no hay medicaciones antivirales, esperanzas que teníamos en alguno de ellos no fueron probadas como útiles, medidas que se ensayaron no fueron efectivas. Entonces ponemos a disposición de los pacientes las pocas herramientas que tenemos, nuestro trabajo, nuestra voluntad, pero los resultados son malos, y eso es terriblemente frustrante. En el personal de salud se nota el desgaste con gente que padece insomnio, que ha cambiado su caracter, con miedos, con actitudes diferentes a las que uno tiene en la asistencia a otros pacientes, lo nuestro es un llamado a la solidaridad con nuestros pares y con un montón de gente que está haciendo un esfuerzo importante por revertir una situación que es la etapa final de la enfermedad a la que no tenemos que llegar, tenemos que atajar esto antes. El CTI nunca va a cambiar una pandemia.
Esto nos ha costado – hablo por el CTI de COMTA – 27 tacuaremboenses que fallecieron por esto. 27 familias que pasaron una penuria terrible mientras sus familiares estuvieron internados y luego con su deceso. Y un personal de salud que viene todos éstos meses casi sin descanso, trabajando con una enfermedad que es poco conocida, y realmente es agotador el tipo de trabajo que realizamos ya que es muy laboriosa la asistencia, la exposición que tenemos, ustedes saben cómo trabajamos y cómo nos vestimos, pero además lo trágico que es para nosotros lidiar, no solo con la gravedad del paciente, con su soledad, sino también con la soledad de las personas que están del otro lado, con la incertidumbre de esperar a ver qué pasa, el no poder estar ahí, todo eso me gustaría que le llegara a la población, porque creo que estamos un poco saturados de los números, y de repente hoy decir: 60 muertos, no representa lo que era decirlo en marzo del 2020. Nos acostumbramos a eso.
Esto va a continuar, se nos viene el invierno por delante, y un punto muy importante que la población debe tener conciencia, es cuántos otros enfermos que requieren ser asistidos por otras patologías que no son el Coronavirus se están retrasando, tanto en su diagnóstico como en su asistencia. Cuanta gente va a fallecer porque tuvimos o diagnósticos tardíos o tratamientos tardíos, porque requirieron cuidados especiales, intensivos, y esas camas ahora están prácticamente saturadas por esta patología que tomó todo el Uruguay. Y nuestro departamento en éstos últimos meses ha tenido un crecimiento importante, y sepan ustedes que eso llevó a que tanto nosotros como el hospital tuviéramos que ampliar las áreas de cuidados intensivos, incrementar equipamiento, incrementar personal – dentro de lo que se puede – porque ustedes saben que no es todo médico, toda nurse, toda enfermera que puede asistir a un paciente de éste tipo, tiene que tener formación en cuidados críticos y eso no se genera de un día para el otro.
Ni los recursos materiales, ni el equipamiento, ni mucho menos el personal son infinitos, y no podemos seguir creciendo de la forma en que lo estamos haciendo en el número de casos. Tenemos que ponerle un techo a esto y empezarlo a revertir, porque si no, podemos vernos complicados en nuestra familia, nuestros amigos,
En lo personal creo que el comportamiento, la actitud de las personas es la clave, y la vacunación es nuestra única salida en éste momento. Ya la gente conoce bien las medidas de prevención, ahora es momento de otro accionar, sumándole a eso recurrir a la vacuna como algo realmente importante, ya que es la única forma de prevenir que terminemos graves o muertos”.
