El primer evento después de 16 meses, autorizado por la Dirección departamental de Salud y la intendencia, será con un protocolo muy estricto, donde invitamos telefónicamente a 80 de los socios que están al día, que son los que han mantenido los sueldos del personal y la casa abierta.
Y así iremos fin de semana por fin de semana, invitando a 80 personas. Para nosotros es un gran alivio porque es un resurgir de la institución, y para los socios más mayores lo mismo, porque es un reencontrarse con sus pares en ésta casa que es parte de esa familia.
No hay que olvidarse que los adultos mayores han sufrido más que nadie toda esta pandemia, han vivido en soledad muchísimo, y su salud mental ha estado en juego.
Yo hoy estoy recontra feliz porque nuevamente, de a poquito, nuestros veteranos vuelven a casa, con protocolo, pero vuelven”.
Ochenta personas es el aforo que les autorizaron…
“Exactamente, la intendencia nos autorizó a 80 personas, no va a haber baile. Es un espectáculo musical, como para que –de lejos- empecemos a charlar”
Para charlar, para divertirse, para reencontrarse…
“Y vernos nuevamente la cara, hacer todo eso que se hacía medio de lejos, pero es importantísimo. Hay un agradecimiento enorme a la intendencia por Habernos dado este permiso, porque para la gente mayor esto es muy, muy importante”
¿Qué costo tendrá la velada para los socios invitados?
“Es una pequeña entrada que siempre troquelamos en la intendencia de 120 pesos. Después veremos cómo se va a seguir. Vamos a empezar con los socios que estamos todos en casa”.
Es una entrada económica importante el tema de los bailes para la institución; ¿Cómo se siguió adelante todo éste tiempo sin ese ingreso?
“Nuestro personal estuvo en seguro de paro, pero siempre la casa estuvo abierta. Nosotros siempre estamos recalcando 1ue estos 16 meses nuestra policlínica siempre estuvo atendiendo a todas las personas que vinieron, gracias a COMTA, que siempre nos está mandando al doctor Teibo y al doctor Fernández. También tenemos un apoyo de la intendencia para nuestra policlínica, la casa siempre estuvo abierta, y también con el esfuerzo del personal, que muchas veces cobraron la mitad de su sueldo.
Lo importante ahora es que nuestros socios estamos volviendo a casa y estamos llamando por teléfono uno a uno para que vengan arrimándose”.

