Quienes viajamos por el país en general, y por Montevideo en particular, coincidimos en que Tacuarembó es una “ciudad jardín”. No hay basura en las calles, los espacios verdes están cuidados, con flores incluso -según la temporada– hay una extensa red de saneamiento; y para redondear el panorama, una clasificación de residuos con 2 tipos de contenedores que permiten que los hurgadores en vez de hacer su trabajo en la calle, con el lógico desparramo de residuos, lo hagan en un entorno seguro, mejorando su salida laboral. Coincidiendo con su balance semestral de gestión, charlamos con uno de los responsables de ésta realidad, el Director de Salubridad e Higiene de la intendencia, Clorebor Piñeiro quien hace más de una década trabaja en ésta función.
“La clasificación de residuos sólidos urbanos ha ido viviendo un proceso que se inició cuando asumimos la Dirección de Higiene, en el cual la bolsita colgaba de un clavo en un árbol, o estaba en el canasto en el frente de las casas. Luego, cambiamos de a poco el modus operandi de la población, y fuimos a una clasificación general en los contenedores azules. Después de un tiempo prudencial la población se adhirió al mismo. De arranque no fue fácil, y no hicimos el proceso en forma compulsiva sino en forma democrática, buscando el respaldo de la población a través de la interacción entre la dirección y los vecinos. Pero ahí iba todo mezclado, entonces surge la necesidad de mejorar la clasificación de residuos y llevarla al contenedor verde. En éste momento, podemos decir que tenemos casi 500 contenedores verdes, ubicados en la planta urbana, suburbana y rural. El primer impacto es que la población se adhirió rápida y satisfactoriamente, porque hay un bajo volumen de material mezclado. Se puede decir que esto se produce cuando el contenedor azul está lleno, pero es muy poco lo que esto ocurre”.
¿Cuántas toneladas diarias de basura se recogen?
En la recolección de residuos sólidos urbanos (que se da a través del contenedor azul) estamos en 60 toneladas como valor mínimo y 80 o 90 en el valor máximo, como podría ser en las fiestas. Para los residuos clasificados (contenedores verdes) estamos en el entorno de 8 toneladas diarias. Estos volúmenes implican una adhesión de la ciudadanía que apoya decididamente el sistema.
Juntos, pero no revueltos
“Llevamos como disposición final todo al vertedero municipal, pero los contenedores (verdes o azules) van a lugares diferentes. La recolección diferencial va a un área estratégica predeterminada en la cual no hay mezcla con la común. Esto es importante informárselo a la ciudadanía. Cuando establecimos la necesidad de efectuar una recolección diferencial, apuntábamos a que es necesario ir forjando en nuestros ciudadanos la cultura de la clasificación, la reutilización de los desechos, que es oro puro, porque todo producto que desechamos en una primera instancia sirve para ser reutilizado o para tener una segunda opción de vida útil”.
En este momento casi no vemos hurgadores en la vía pública; ¿Es debido a que trabajan en el vertedero?
“Sí. En el vertedero hay hurgadores que utilizan esos materiales y los venden por cuenta propia. Andan en el entorno de 80 a 100 y lo que hacen es recibir esos productos y darles un destino final con un objetivo económico.
Los Números
“En el primer semestre de éste año (de enero a junio) el promedio nos dio entre 60 y 90 toneladas diarias, esto en cuanto a residuos domiciliarios”.
¿Cómo se llegó a conocer esas cifras de recolección de residuos?
“Se pesaron en un día todos los camiones diferenciadamente y de ahí sacamos el promedio”. No hablamos de la poda o las limpiezas urbanas que realizamos periódicamente a través de 2 camiones abiertos que tenemos. En éste lapso se hicieron 764 solicitudes de retiros de materiales que deshecha la población: ramas, chatarra, lavarropas viejos, heladeras, sofás. Se trata de un servicio gratuito disponible de lunes a viernes. Además, hemos hecho 345 intervenciones en basurales armados por la población en puntos estratégicos, a pesar de los contenedores”.
Reparar para no tirar
“Los contenedores, al estar en la vía pública sufren averías, ya sea por el mal trato de los ciudadanos u otros motivos. Tenemos 80 contenedores reparados que volvimos a colocar en la vía pública, extendiendo su vida útil. Otros 25 fueron inutilizados, ya sea producto de la quema o por un deterioro importante que no ameritaba su reparación”.
Servicio Barométrico
Es un servicio de vital importancia para la calidad ambiental de nuestra población. Si bien Tacuarembó tiene una de las mejores redes de saneamiento del país, aún quedan algunas zonas adonde no ha llegado la red de saneamiento, porque hemos tenido un crecimiento explosivo de las extensiones de los barrios. En el semestre tenemos un total de 2548 servicios barométricos realizados. Fueron 1521 pagos y 886 gratis (que son los que atienden en zonas de vulnerabilidad. En zonas rurales hemos asistido con 202 servicios y 80 a los asentamientos. También tenemos un servicio de apoyo permanente con las unidades barométricas a los centros poblados. Por ejemplo, a San Gregorio de Polanco, en la época estival, vamos a auxiliarlos. A Paso de los Toros, cuando se rompe la barométrica, lo atendemos, cuando las juntas locales tienen algún quiebre, también vamos a atenderlos”. Una cosa muy importante que hay que destacar es que uno de los grandes objetivos de todo este proceso es la democratización del servicio. Esto significa que cuando le brindamos el servicio a un vecino que vive en calle 18 de julio, sea exactamente de la misma calidad que al que se asiste en un centro alejado de la ciudad”.
