Colette, la escritora que se atrevió a hablar abiertamente de sexo

Comenzando un nuevo año, iniciamos esta sección con el fin de rescatar del olvido a mujeres que, por los estereotipos, la falta de libertad, la falta de igualdad de oportunidades y la exclusión de la vida política y cultural que imperó hasta gran parte del siglo XX, supieron abrir un camino y convertirse en protagonistas de su propia vida. Todas ellas legendarias, desde diferentes ámbitos, han contribuido a que hoy se perciba a la mujer de manera diferente.

Sidonie Gabrielle Colette nació en Borgoña, Francia el 28 de enero de 1873.  Desde niña destacó por su fuerte carácter. Disfrutó de una educación laica que supo aprovechar muy bien, ya que era muy inteligente y curiosa. Tuvo una infancia alegre y feliz.

A los 17 años su familia empezó a tener problemas económicos y debieron mudarse a una modesta vivienda en la localidad de Chatillon. Al poco de llegar conoció a Henry Gauthier Villars, escritor y crítico, conocido por el seudónimo de Willy. A pesar de ser 15 años mayor que ella, al cabo de 4 años se casaron.

Era una voraz lectora que devoraba las obras de Edgard Allan Poe, Balzac y Proust, entre otros. También leía libros de ciencias naturales, botánica, zoología, horticultura, oceanografía y entomología.

Al poco tiempo de casarse descubrió que su marido la engañaba. Se sintió muy decepcionada al punto de caer enferma. Sin embargo, esto la ayudó a madurar y a empezar a formar su futura personalidad.

Su marido era un hombre respetado en los círculos intelectuales, y contaba con colaboradores que escribían para él. No tardó en darse cuenta que Colette tenía un talento especial para la literatura. Fue así que la animó a escribir un libro contando las memorias de su niñez. Así nació Clodine en la escuela, la historia de una joven campesina lista y descarada, perversa de tan inocente: “Clodine era yo, pero eso no le importaba a nadie”. El libro se editó en 1900 con la firma de Willy y se convirtió inmediatamente en un gran éxito, un fenómeno editorial, cultural y sociológico. Su marido, Willy, quien había firmado el libro como propio, la presionó para que escribiera otro, llegando incluso a encerrarla, para obligarla a trabajar. La serie se completó con otros tres libros. En todos ellos se abordaba la sexualidad femenina abiertamente, y la inocente y sensual Claudine se convirtió en todo un símbolo.

Luego del cuarto libro, Colette, harta de las infidelidades del esposo y de verse reducida a su papel de esposa sumisa y burlada, en 1904 publicó el primer libro firmado por ella, Diálogos de animales, y se dio cuenta que no lo necesitaba. No sólo empezó a vivir su vida, sino que se liberó de prejuicios y ataduras, dando rienda suelta a su sexualidad. Se divorciaron en 1905. Colette se dedicó de lleno a la escritura, con un estilo fresco y sensual. Se aventuró a actuar en espectáculos de Music Hall, iniciando su carrera como actriz. Cosa que hizo a lo largo de su vida. Fue en esta época que tuvo sus primeras aventuras amorosas con mujeres. A pesar de lo cual volvió a casarse tres veces más. Incluso tuvo una hija con su segundo esposo.

Participó como colaboradora en un hospital de campaña en la primera guerra mundial, mientras su esposo estaba en el frente de batalla. En una de sus cartas le escribió a su esposo “Pase lo que pase, sé feliz. Es una forma de ser sabio”. Al terminar la contienda, ambos regresaron a París.  Colette continuó escribiendo. Era ya toda una celebridad, aunque sus temas eran escabrosos. Cuando estalla la segunda guerra mundial la encuentra ya en plena decadencia física, con una gran dolencia de artritis que la dejó postrada en una silla de ruedas. Su cuarto esposo es encerrado en un campo de concentración por ser judío. En esa época, escribió la que tal vez fue su mejor obra “Gigi”, la historia de una mujer que ha sido educada para convertirse en la perfecta esposa en una sociedad en la que las apariencias lo son todo. Una parodia excelente de un mundo lleno de hipocresías, prohibiciones y convencionalismos. El libro tuvo tal repercusión que fue llevado como una obra de teatro a Broadway y luego al cine en una película dirigida por Vincente Minelli y protagonizada por Audrey Hepburn.

Gracias a su escritura, su manera libre de vivir y su compromiso con la vida, recibió varios premios y reconocimientos en vida. Esta singular mujer, adelantada a su tiempo, falleció el 3 de agosto de 1954 en París, a la edad de 81 años. Fue considerada la primera mujer moderna del siglo XX. Elizabeth Moreira