También dialogamos con Taís Pérez de Figueredo (referente del Plan Ibirapitá, que se ocupa de la inclusión digital de las personas mayores en el departamento) para saber acerca de la situación actual del mismo:
“Actualmente el Plan Ibirapitá está en un proceso de transición y reestructura. Pasamos a cumplir funciones en BPS, y se está diseñando una política de comunidad virtual para personas mayores, porque frente a la pandemia se incrementó muchísimo el uso de las tecnologías, pero vemos que siguen faltando herramientas para poder ayudar a las personas mayores a incluirse realmente en ese mundo digital, ya que varios trámites se han incrementado en el medio digital, y lo presencial va dejando de ser tan principal”
Y hay que instruirlos para que puedan utilizarlos…
“Exactamente, estamos con algunas trabas todavía con el tema de volver a las clases presenciales, para poder ayudarlos a incluirse en ese mundo digital para que después puedan sí manejarse y elegir libremente si quieren hacer los tramites digitales o presenciales. Es importante que tengan un espacio donde puedan aprender a usar los celulares, las tablets, las computadoras, porque sin eso nunca van a poder estar incluidos digitalmente. Sabemos que hay personas que felizmente gozan de la compañía de personas o familiares que los ayudan, pero hay otros a los que por distintos motivos no tienen tiempo de enseñarles con la paciencia que se requiere, e igual necesitan un espacio de apoyo y de enseñanza”.
¿Ésta bicicleteada es parte de esa estrategia?
“La RedAm hoy lo que está intentando hacer es visibilizar que las personas mayores también están queriendo empezar a tener sus actividades presenciales. Encontrarse, nuclearse, tener sus bailes, sus talleres, sus encuentros, sus espacios de disfrute. Todos nosotros, con este progreso positivo que tuvo la pandemia, pudimos volver a trabajar, a estudiar, y ellos siguen como esperando esa autorización a poder reinsertarse y retomar eso que les hace muy bien.
Porque cuanto más activas están esas personas mayores, menor es el daño que van sufriendo por los años y eso en realidad es beneficio para todos: Para la sociedad que no tiene que cuidarlos, para su familia que no tiene que hacerse cargo de personas que van perdiendo ciertas capacidades, entonces eso los ayuda a mantenerse activos, saludables, contentos y sentimental y mentalmente sanos”.
