La Espera

Suaves como la seda,

y como la nieve, blancas,

mis sabanas aguardan tu cuerpo,

que habrá de saciar mis ansias.

Te entregaré mi cuerpo y mi alma,

y olvidarás las distancias.

Esa noche, cantarán,

todas las voces del agua.

Mi pan, será tierno y blanco.

(harina de mis trigales)

Y, como la sangre, rojo, será

el dulce vino, de mis lagares.

Gitano de fuego y sol,

de ojos profundos y negros,

tus besos, olían a manzanas,

maduras, del mes de enero.

Tuyas serán, mis noches de luna,

los atardeceres estivales, en llamas,

las golondrinas, que anidan, en mi alero,

y el canto primaveral, de las calandrias.

Setiembre

Llegó luminosa la primavera…

Todo ríe canta y sueña, alborozado.

Hasta mi triste corazón esta mañana,

canta nuevamente enamorado.

Peregrinos

Hemos andado tanto,

mi viejo amigo.

Hemos llorado juntos,

y hemos reído.

Hicimos de la mano,

tan largo camino,

que ahora, a mí,

me duelen tus penas,

y a ti te alegran,

mis alegrías.

Parador Los Médanos

Verde el campo, dorada la playa.

Azul el rio, blanca la espuma…

Esta noche, cantarán todos los grillos,

enamorados, de la hermosa luna.

Frente al Mar

Quiero recordarte, amor,

esta tarde, frente al mar,

mientras las olas me dicen,

que jamás me olvidarás.

Cobardía

Tengo miedo,

de andar por las calles,

y tal vez, un día,

volver a encontrarte,

porque temo, mirarte a los ojos,

y leer en ellos, que ya me olvidaste.

Lola Petrone de Alonso