Anocheciendo
El portón del galpón,
abierto, a la puesta de sol.
Banquitos de ceibo.
Mate, caña y fogón.
Tortas fritas.
Un grillo y una estrella…
El error
Cuando yo, te elegí a ti amor,
cometí el peor error,
de toda mi vida.
Pero ¡Ay! como quisiera hoy,
cometer otra vez, aquel error,
y con la misma alegría…
En el río
Un biguá va siguiendo,
el bote de un pescador,
que ahora va rumbo al boliche,
a comprar yerba y arroz…
Pescadores
Una paleta de oveja,
nunca falta en el fogón.
los pescadores, cambian pescado,
por carne, con el patrón.
El tajamar
¡Ay, tajamar, tajamar…!
¡Ay, mi pequeña laguna!
De día, te cubre de oro el sol,
y de plata, te pinta de noche la luna.
Caminitos
Caminitos de arena.
Caminitos de mis campos.
Cuando sale la luna,
se vuelven blancos.
Se vuelven blancos y les cantan,
las chicharras y los grillos,
mientras perfuman la brisa,
arrayanes y espinillo.
Caminitos de mis pagos.
Caminitos de arena.
Cada vez, que los recuerdo,
se borran, todas mis penas.
Caminitos que al alba,
los despiertan los teruteros,
y en las noches, los arrullan,
las guitarras, de los troperos.
De lo profundo de los campos,
llegan hasta los pueblos,
subiendo y bajando,
cuchillas y cerros.
Caminitos que, anduve,
cuando era niña,
entre pájaros y flores,
de la mano de tia Longina.
