Ingredientes: 360 g de harina, 2 cucharaditas de polvo de hornear, 1 cucharadita de sal, 3 tazas de agua, aceite o grasa para freír, azúcar para espolvorear.
Preparación: Se tamizan juntos harina, polvo de hornear y la sal. En una cacerola se pone el agua al fuego y cuando comienza a hervir se echa de golpe los ingredientes secos ya tamizados. Se revuelve con una cuchara de madera en forma continua durante diez minutos para que se cueza la harina. Se retira del fuego y se sigue batiendo hasta que la pasta se enfríe un poco. Se pone en una manga con boquilla grande rizada o en aparato especial para hacer churros y a medida que éstos se van formando, se echan en aceite caliente. Cuando están dorados se retiran y se dejan escurrir sobre papel. Se colocan en una fuente y se espolvorean con azúcar. Es preferible comerlos calientes, y si tienes el aparato de hacer churros los puedes hacer rellenos con dulce de leche. Si no tienes les pones por encima o una cucharada de dulce en el platillo donde los sirves. ¡Y a disfrutar!
Importante: Para no quemarse, es importante conseguir una churrera.
