Triple control para extremar las garantías
Dos incendios de hogares de ancianos con consecuencias trágicas pusieron en la mira la forma en que el estado controla éstos establecimientos. Esto motivó la organización de una charla a cargo del destacamento de bomberos sobre prevención de incendios dirigida no solo a ellos sino también a público en general.
Hablamos con el Dr. Jorge Coitiño, Director Departamental de Salud, quien acababa de terminar la reunión mensual del Consejo Honorario de Salud, que reúne a comisiones de usuarios tanto de salud pública como privada, direcciones técnicas de ASEE y COMTA, la oficina de salud de la intendencia, el Sindicato médico de Tacuarembó y el de Uruguay entre otras instituciones.
Preguntado sobre los residenciales en el departamento, n os informó que “Al día de hoy son 28 los residenciales de que tenemos conocimiento y están en trámites de habilitación a diferente nivel”.
¿Qué sucede en caso de conocer la existencia de alguno clandestino?
“En tal caso, cuando nos enteramos concurrimos de forma inmediata, ya sea porque alguien nos comunica, algún colega, o porque alguna emergencia móvil concurrió por algún llamado, porque muchas veces algún anciano es socio, tiene algún quebranto de salud y los llama. Es una salida que se hace el mismo día o a más tardar al siguiente, no la dejamos dormir.
El control a los establecimientos de larga estadía (u hogares de ancianos) es una de las tantas actividades que tiene la departamental de salud desde hace muchos años, así como se controla el mosquito y tantas otras cosas.
En estos días, dados los acontecimientos lamentables que han pasado en los últimos días, se nos ordenó por parte de nuestra ministra salir. Lo hicimos con un representante (asistente social) del MIDES a nivel local, que también tiene participación en la habilitación de esos centros, así como los bomberos, para hacer un poco de relevamiento sobre las condiciones generales.
El trabajo constante nuestro sobre esos establecimientos apunta más bien a tareas inspectivas tendentes a la habilitación. Esta lleva un tiempo. No es que se diga: empiezo el tramite ahora y la semana próxima estoy habilitado; porque hay mucha documentación: desde los dueños, del establecimiento, desde un simple carné de salud hasta quienes manipulan los alimentos. Hay mucho requisito sobre el hogar, el lugar donde están los habitantes”.
Así que esa habilitación depende de las 3 partes…
“Exactamente. Nosotros no somos los que habilitamos directamente. Arranca el trámite por nosotros, que recabamos toda la información, armamos el expediente correspondiente y se eleva a nivel central (al MSP). Después también interviene el MIDES con todo un certificado social – ellos ven mucho la parte de inserción social – y bomberos con la parte que les corresponde en ese sentido”.
¿Qué pasa cuando ustedes descubren uno de éstos hogares que no están registrados?
“El hecho es que por lo general ya tienen gente residiendo allí. Ahí surge la polémica de que hacemos con esos ancianitos que están viviendo allí. ¡No los podemos sacar para la vereda! A veces vienen de medios muy carenciados, a veces no. Entonces en ese caso se incentiva al dueño del lugar a iniciar los trámites de habilitación y se le da un plazo que es corto, porque iniciar el trámite es rápido; vienen, dicen: quiero registrarme, se le dan por escrito todas las disposiciones, todo con lo que tiene que contar: Como tienen que estar los baños, los pasillos, si tiene escaleras, las rampas, la cantidad de gente que puede tener por metro cuadrado (porque no puede haber hacinamiento). Se controla tanto la refrigeración en verano como la calefacción en invierno, el manejo de los medicamentos, los alimentos”.
¿Cuál sería esa cantidad de personas que pueden tener en metros cuadrados?
“Una persona por 5 metros cuadrados”.
Y cuando un residencial se muda debe avisarles para que revisen sus instalaciones.
“Exacto. Y algunos incluso se han mudado por observación nuestra, para mejorar las condiciones. Porque Montevideo, así como regula la habilitación de apertura, también marca sanciones, observaciones o el cierre de un establecimiento. O sea, que tanto regula el inicio como puede regular el final de una casa que no esté en condiciones y no trabaja en el sentido de hacerlo.
Nosotros estamos abiertos acá en la oficina (18 de julio 358) para que la gente pueda venir a hacer denuncias o a ponernos en conocimientos de condiciones que no sean buenas”.
¿Tuvo buena repercusión la charla?
“La concurrencia fue buena, capaz que podría haber ido más gente, la idea es en un tiempo repetirla, quizás el año próximo, porque a veces los funcionarios que reciben esas capacitaciones se van, consiguen otro trabajo, y los hogares recambian personal. Entonces la idea es que siempre el que esté allí tenga esa capacitación”.
