“El cerebro es el que manda”
Cuando uno escucha el nombre de un taller llamado ActivaMENTE, piensa en personas realizando ejercicios que hagan pensar, del tipo crucigramas, sopas de letras o sudokus. Pero cuando fuimos a la Asociación de Maestros Jubilados a conocer a la animadora sociocultural Graciela Erguiz, que brinda éste taller allí dos días a la semana y otros dos días en la UNI3 nos llevamos una sorpresa.
Vimos mujeres bailando, riendo y mucha alegría. Graciela nos explicó:
“Bueno, el taller consiste en realizar, se llama activamente… Sí. El taller se llama activamente, porque justamente lo que busca es activar la mente de los participantes (que aquí llamamos talleristas): Se trata de adultos y adultos mayores, porque no hay límite de edad. Tenemos personas acá menores de 50 años y personas de 90.
¿Cuántas personas, más o menos, en el taller?
Alrededor de 60. Está dividido en miércoles y viernes, o sea que más o menos 30 y 30, aunque nunca vienen los 30 porque somos adultos mayores y tenemos diferentes afecciones a veces (sonríe).
Y lo que buscamos es eso, activar la mente, activar la memoria, activar la atención a través del movimiento. No realizar actividades escritas, juegos, sopa de letras o esas cosas. No, no es eso. Esto es activar, es decir, realizar danzas, realizar juegos, realizar actividades física
Realizamos danzas circulares, cantamos. O sea que lo que hacemos es que Buscamos sanar, buscar estar felices, buscar estar alegres a través del movimiento. Entonces, es un taller muy pum para arriba, como le decimos a los uruguayos.
Como hay que moverse, yo uso diferentes técnicas. Trabajamos con globos, con pelotas, con aros, con bastones, con pañuelos… entonces, primero hacemos un calentamiento. Lo hacemos para cuidar la musculatura, las articulaciones y después que no nos duela el cuerpo, tratamos de hacer un calentamiento alegre. Para eso usamos cotillón y música muy alegre. Se trata de bailar como uno quiera, como el cuerpo le pida. Empezamos con mucha alegría. tipo carnaval carioca de un cumpleaños. Ahí arrancamos.
Entonces, el taller comienza muy para arriba y después vas descendiendo porque también incluye la meditación. La meditación lanzada, que son las danzas circulares. Incluye juegos. Y todo requiere atención, memoria, agilidad y ejercitar. Ejercitar las articulaciones, ejercitar los músculos. Pero todo en un ambiente alegre”.
Y ese calentamiento que es de acuerdo a lo que cada uno puede.
“Exactamente. Todo el taller es de acuerdo a lo que cada uno puede. La danza-terapia que se utiliza también. Si hay alguno que se cansa o que le duele algo, se sienta. Aunque acá, durante el taller, se ve que a nadie le duele nada (se ríe) porque nadie pide para sentarse. Se olvidan de los dolores. Por eso es muy terapéutico y muy sanador. Porque he tenido experiencias de gente que entra con los bastones y se olvida de los bastones, hasta se va sin el bastón. Porque viste que están… El cerebro es el que manda”.
