¿Quieres dejar el sillón o la silla plegable a la sombra y no sabés qué hacer? Te cuento lo que yo hago. Salgo a caminar. Es el ejercicio más completo, menos estresante y produce beneficios increíbles para la salud.

Hace unos años atrás comencé a tener problemas de presión alta y taquicardia. Obvio que el cardiólogo me recetó medicamentos, pero me sugirió dejar la vida sedentaria, sin tener que ir al gimnasio. Me dijo: «salga a caminar. Comience caminando 15 minutos y vaya aumentando hasta llegar a 30 minutos. Tres veces por semana. Probamos un mes y vemos que pasa». ¡El resultado fue sorprendente! Porque me bajó la presión, disminuyó el ritmo cardíaco, me empecé a sentir mucho más alegre, alerta, observadora. Y además me cruzaba con los vecinos, a veces me tomaba unos minutos para conversar. Al llegar tomaba mucha agua, por lo tanto, mis riñones también mejoraron su función. En resumen, no tenía contraindicaciones.

Al mes volví a la consulta y como resultado me bajó la dosis de los medicamentos.

Ya pasaron algunos años de eso. Ahora camino más tiempo, voy escuchando música, cambio la ruta, veo lugares nuevos. Optimicé mis tenis para sentir mejor los pies, y la ropa, para andar más cómoda.

Caminar. Medio muy primitivo de transporte. Ampliamente recomendable. Sin costo. Y sin límite de edad. Las leyes de la física dicen que el mayor esfuerzo se hace al salir de la inercia. Si logras salir una vez, después es mucho más fácil. No lo postergues más. Y te deseo un muy feliz año. Elizabeth Moreira