“Queremos ser parte de la vida cotidiana”
Fundado a fines de siglo XIX, el histórico Teatro Escayola se convirtió rápidamente en un importante faro cultural para gran parte del interior del país. Desde su reapertura hace poco más de un año, ha traído espectáculos de todo tipo renovando la vida cultural del departamento. Ahora, da un nuevo paso y se convierte en el Centro Cultural Escayola, integrando bajo una misma gestión el Teatro, el Museo del Gaucho y el Museo de Arte de Tacuarembó. Su directora, Matilde Vera nos habló sobre el cambio.
“Hace muchos años, cuando se planificó este edificio, se pensó que fuera un gran centro cultural. Primero se inauguró el Museo de Arte (MUART), después se inauguró el Museo del Gaucho (en 2021-2022) y en 2024 el teatro. Pero el teatro quedó en una gestión que depende solo del Ejecutivo Departamental, o sea del Intendente. Los museos pertenecían a la Dirección de Cultura, pero como no teníamos iguales horarios, siempre había ese problema: que a la hora que nosotros abríamos, los museos cerraban. Por eso, el Intendente resolvió que estos dos museos quedaran dentro de la gestión del teatro formando un centro cultural.
Ahora los museos ahora funcionan en el mismo horario que nosotros, con los mismos funcionarios. Toda la gestión se centralizó, el mismo portero, la misma limpieza… De miércoles a domingo, de 15 horas en delante, están abiertos la cafetería, la tienda, la boletería, los dos museos y cuando hay función sigue abierto el museo. También se pueden hacer visitas guiadas al teatro o audio guías, les damos auriculares y escuchan la visita guiada en español, francés o italiano”.
Explíqueme por favor el concepto de “Museo de segunda generación”.
“Bueno, los museos de primera generación eran como los conocíamos antes: Uno entraba a mirar lo que había y se iba. Los museos de segunda generación son cuando la persona va a interactuar en el museo. Por ejemplo, se va a encontrar con bibliografía, libros con material sobre lo que está viendo, con una persona que le va a explicar lo que está viendo cómo se hizo, de dónde se trajo, quién es el artista.
También se van a organizar conferencias, charlas. Por ejemplo: Ahora, cuando inauguramos la exposición que tenemos actualmente (Alicia en el País de las Maravillas de Alicia Asconeguy) que es una exposición muy linda y va a estar hasta el 19 de septiembre, estuvo la curadora de la exposición -que es la hija de la artista- junto al yerno, intercambiando con todo el público, contándoles toda la historia. Y ahí el público como que se fideliza con esa artista que antes no conocía. Esa relación que se genera es lo que nosotros llamamos interactuar.
También vamos a hacer conferencias sobre arte, por ejemplo, fotografía dentro del museo; que vengan grupos de fotografía a fotografiar las obras de arte, clases de historia del arte, talleres, todo ese tipo de cosas hacen que uno vaya al museo a interactuar, no solo a mirar. Por eso, a veces se van a encontrar con mesas con materiales de trabajo, van a encontrar que estamos armando un video virtual, un museo virtual.
Mientras tanto, invitamos a visitar el Instagram del MUART (@ MUART.UY) Museo de Arte de Tacuarembó, recién lo abrimos, entonces por ejemplo publicamos una entrevista donde yo explico sobre un homenaje al gran artista Gustavo Alarmón que hizo Marnels (Ferreira) y el proceso por el que llegó a esa obra. Eso queda para que la gente lo vea, porque nosotros lo exhibimos, pero en un momento lo tenemos que guardar porque no tenemos lugar para poner todo físicamente.
También hay obras que no son propiedad del museo y están itinerantes, pero vamos subiendo fotos de las obras y una breve explicación abajo sobre de que se trata la obra. La idea es que la gente sepa qué hay en el museo, que esté presente en la vida de las personas.
Ir al teatro, ir al museo, tiene que ser un acto cotidiano de la vida de los ciudadanos. A veces me preguntan: ¿Que ropa hay que ponerse para ir? y digo no hay que ponerse ninguna ropa especial, uno sale del trabajo y es un acto cotidiano, como antiguamente iba a tomar un café al bar, va al museo, va al teatro. Si uno va al teatro Solís o va a los museos en Montevideo, ve que la gente va así nomás. Sale del trabajo y va a ver lo que hay, porque sabe que siempre va a haber algo interesante. Bueno, esa es la idea: que los museos y que el teatro, pasen a ser parte de la vida cotidiana de las personas, que se acostumbren a venir siempre”.
