Es primavera y cantan,

el arroyito y el río,

y en los montes, cantan,

las calandrias y los mirlos…

Los campesinos silbando,

abren surcos parejitos.

Palomas y benteveos, devoran,

lombrices y gusanitos…

Mi madre, cuelga en las cuerdas,

ropas recién lavadas,

y la mañanita huele,

a miles de flores perfumadas.

Está hirviendo el puchero,

y en el horno, se dora el pan.

Esta noche, con la luna,

los grillos regresarán.

Se pasean, por el tajamar,

dos hermosas garzas bancas.

Y, una bandada de loros,

vuela, rumbo a las chacras.

Colin, corre ladrando,

detrás, de las mariposas.

abejas y mangangas,

se adueñaron, de las rosas.

Amo el campo, porque tiene,

alegría, belleza y paz…

En él, no existen las penas,

y muy cerquita, Dios siempre está.

Lola Petrone de Alonso