¿Alguna vez tu madre o tu abuela te convenció de comer zanahorias “porque son buenas para la vista”? Pues te contamos cómo surgió ésta historia.
Como se menciona en nota aparte, durante la Segunda Guerra Mundial los ataques de los submarinos nazis hundían decenas de barcos que llevaban alimentos al Reino Unido, por lo que era fundamental consumir verduras que no hubiese que importar. Sumado a eso, la llamada “Operación Blitz” de la Lutwafe (Fuerza aérea nazi) bombardeaba entre 1940 y 1941 continuamente diferentes ciudades inglesas, sobre todo la capital, Londres. Para intentar contrarrestarlo, el escuadrón 604 al mando del Comandante John Cunningham, contaba con un nuevo sistema de radar cuya función era avisar cuando un avión enemigo se atreviese a sobrevolar el Canal de la mancha para derribarlo.
Esta unidad de la Real Fuerza Aérea inglesa (RAF) logró acreditar el derribo de más de 20 aviones, la mayoría por la noche, lo que valió a Cunningham el apodo de “ojos de gato”.
Sumando la escasez de alimentos, la noticia de éstos derribos nocturnos, y la importancia de mantener en secreto la existencia del nuevo radar, y sabedor que el suelo británico es perfecto para el cultivo de zanahorias, pero los consumidores estaban poco interesados en ellas, pues eran consideradas “una comida para pobres”; el gobierno de Winston Churchill decidió promocionar a través del Ministerio de Propaganda el rumor de que eran las zanahorias las que mejoraban la visión nocturna y ayudaban a los pilotos a descubrir los aviones enemigos en la oscuridad de la noche, pues mejoraban su vista.
Así surgieron carteles y hasta dibujos animados, como el doctor Carrot (el doctor Zanahoria, el mejor amigo de los niños), que ayudaron a difundir el mensaje en la población. La campaña fue tan exitosa que incrementó en mucho el consumo de ésta hortaliza.
Como toda leyenda, ésta tiene algo de verdad: Según un estudio de 2013, si una persona tiene deficiencia en vitamina A, puede sufrir problemas en la córnea, ésta además de vitamina A, contiene granes cantidades de Betacaroteno y también vitaminas C, E y Luteína (un nutriente que también se encuentra en las coles y las espinacas). Si, ya sabemos; si hablamos de espinacas usted piensa en Popeye. Pero esa historia queda para otra edición de Los Años Dorados.

