El filósofo, teólogo y psicoanalista alemán Bert Hellinger, creador de las Constelaciones Familiares, postula que los miembros de una familia se influyen recíprocamente en su salud y en su conducta y cómo se pueden descubrir y resolver dificultades generados por ella.
El psicólogo y humanista español Joan Garriga dice que las constelaciones son un ejercicio escénico, representacional en donde puedes ver y comprender las dinámicas que subyacen en esos vínculos. Esclarecer estas dinámicas familiares puede traer soluciones Para él, es un abordaje terapéutico más, al igual que el Gestalt o el psicoanálisis.
El biólogo británico Rupert Sheldrake, propuso la idea de los campos morfogenéticos, que serían unos campos energéticos que conservarían nuestra memoria familiar colectiva.
El profesor Belem Medina Pacheco escribe en la revista de psicología mexicana Uaricha que: “Las Constelaciones Familiares están basadas en el lugar que ocupa un individuo dentro de un sistema, ya sea familiar, social o laboral, y la manera en cómo éste afecta los sentimientos del individuo; por ello, solamente cuando el individuo ocupa el lugar que le corresponde, es posible desarrollar su proyecto de vida de una manera fructífera y armoniosa”.
Quienes deseen profundizar en el tema, pueden leer el artículo completo siguiendo éste link:
http://www.revistauaricha.umich.mx/index.php/urp/article/view/392
Conociendo la teoría de Sheldrake
Rupert Sheldrake, un biólogo británico, propuso la idea de los campos morfogenéticos para explicar cómo los organismos (animales, plantas, humanos) desarrollan sus formas y comportamientos. Aquí está la idea básica:
Sheldrake sugiere que hay campos invisibles (los campos morfogenéticos) que contienen información sobre cómo deben desarrollarse y comportarse los organismos. Estos campos no son físicos, pero influyen en la forma y estructura de los seres vivos. Según esta teoría, los campos morfogenéticos tienen una especie de «memoria» colectiva. Esto significa que las formas y comportamientos de los organismos de una especie están influenciados por las experiencias pasadas de otros miembros de la misma especie. Es como si hubiera una base de datos invisible que almacena información sobre cómo deben ser las cosas.
Sheldrake introduce además el concepto de «resonancia mórfica», que es la idea de que los organismos se influyen mutuamente a través de estos campos. Por ejemplo, si una generación de ratones aprende a correr un laberinto, la siguiente generación puede aprenderlo más fácilmente gracias a la resonancia mórfica. Un ejemplo que Sheldrake usa es el de la cristalización de una nueva sustancia química. Cuando se descubre una nueva sustancia, puede ser difícil cristalizarla por primera vez. Sin embargo, una vez que se ha logrado, parece que en todo el mundo se vuelve más fácil cristalizar esa sustancia. Según Sheldrake, esto ocurre porque el campo morfogenético de la sustancia ha sido «actualizado».
Aplicación en Humanos y Animales: En humanos y animales, los campos morfogenéticos podrían explicar cómo ciertos comportamientos y habilidades se transmiten sin necesidad de aprendizaje directo. Por ejemplo, cómo ciertos patrones de comportamiento familiar se repiten a lo largo de las generaciones.
En resumen, la idea del campo morfogenético de Sheldrake es que existe una influencia invisible y no material que guía el desarrollo y el comportamiento de los organismos, basada en una memoria colectiva y en la resonancia entre individuos de la misma especie. Esta teoría es muy controvertida y no es aceptada por la mayoría de los científicos, pero ha generado mucho interés y debate.
Pedimos a la inteligencia artificial (AI) que nos explique esto: Aunque el ADN contiene la información genética que determina muchas características físicas y funcionales de un organismo, Sheldrake propone que los campos morfogenéticos son un tipo de memoria colectiva que no está almacenada en el ADN, sino en un campo invisible que rodea y conecta a todos los organismos de una especie.
Algunas diferencias clave entre el ADN y los campos morfogenéticos según la teoría de Sheldrake son:
1. Naturaleza de la Información:
El ADN contiene información genética en forma de secuencias de nucleótidos que codifican proteínas y regulan el desarrollo biológico.
Por su parte, el Campo Morfogenético contendría una memoria colectiva de formas y comportamientos, no basada en secuencias de nucleótidos, sino en un campo no físico.
2. Transmisión de Información:
Mientras el ADN se transmite de padres a hijos a través de la reproducción biológica, en el Campo Morfogenético la información se transmite de manera no material a través de la resonancia mórfica, influenciando a todos los miembros de una especie sin necesidad de contacto directo o herencia genética.
3. Alcance de la Información:
El ADN influye en las características individuales de un organismo basándose en la combinación genética única de ese organismo, mientras que el Campo Morfogenético influye en patrones colectivos y comunes dentro de una especie, proporcionando una «memoria» que todos los miembros pueden compartir y a la que pueden acceder.
4. Mecanismo de Acción:
El ADN funciona a través de procesos bioquímicos conocidos y bien estudiados. Por su parte, el Campo Morfogenético funciona a través de mecanismos que no son bien entendidos y que no se pueden medir u observar directamente con las herramientas científicas actuales.
En resumen: Mientras que el ADN es una estructura física y bien comprendida que codifica información genética, los campos morfogenéticos -según Sheldrake- serían una influencia no material que proporciona una memoria colectiva y guía el desarrollo y comportamiento de los organismos a través de la resonancia entre individuos de la misma especie.
