Hoy comencé mi día con la noticia del fallecimiento de Quino, el creador de Mafalda. Para las generaciones nacidas en la década del 60 y 70 este personaje infantil con mentalidad adulta fue un «rompe esquemas», que nos hacía pensar y razonar de manera muy diferente a lo establecido por la sociedad. Mafalda es una niña de una familia de padre trabajador y madre ama de casa, como miles de familias en el mundo entero, con un grupo de amigos tan iguales y a la vez tan diversos.
Pero con su agudeza mental, su constante crítica a la sociedad y su humor negro, hizo más por la transformación de pensamientos arcaicos, que todas esas marchas cargadas de resentimiento y que producen más resistencia al cambio, que realizan los que se hacen llamar «los que luchan».
En forma pacífica, constante, asertiva y adelantándose a su época, Mafalda trascendió las fronteras de Argentina y fue adoptada por el público de muchos países del mundo. Desde 1964, año en que fue creada, ha ido abriendo mentes (creando conciencia) generación tras generación. Lamentablemente, los temas que Quino ilustraba y criticaba, con éste y otros personajes, siguen tan vigentes como en el siglo pasado.
Con la famosa frase de Mafalda: «Paren el mundo que me quiero bajar» recordaremos por siempre a Joaquín Salvador Lavado Tejón, más conocido por su seudónimo Quino, quien hoy, 30 de setiembre de 2020 decidió finalmente bajarse de este mundo.
El artista se fue, pero su arte perdurará por siempre. Elizabeth Moreira
