Esta es nuestra edición 200. Si tenemos en cuenta que Los Años Dorados se imprime una vez al mes, eso significa que vamos rumbo a los 18 años de vida, pretendiendo aportar a la sociedad en general y a los adultos mayores en particular buena lectura y entretenimiento gratuito.

A la hora de agradecer, podemos mencionar con nombre y apellido, porque nuestros lectores saben que en éste multimedio nos hemos mantenido al margen de ideas políticas o religiosas, y porque es de buena gente ser agradecido y reconocer que (como se dice en economía) No hay cenas gratis. Puede que uno coma sin pagar, pero siempre alguien debe abonar la cuenta. Y éste periódico se distribuye en forma gratuita gracias a la invalorable confianza de nuestros avisadores.

Personas cuyo apoyo y confianza fueron fundamentales en aquellos lejanos inicios y sigue siéndolo ahora: Nuestro primer avisador: Raúl Santos (principal de las agencias ABITAB que usted ve en la portada del periódico impreso y en el digital), el intendente departamental, Prof. Wilson Ezquerra que se entusiasmó con la idea y ha apoyado incondicionalmente a través del tiempo, el secretario general de la intendencia, Dr. José Omar Menéndez, los distintos presidentes de la Junta departamental (casi todos), Hilda Rodríguez (principal de “Casa del Sol” que incluso ha colaborado con algunos artículos) y todos los avisadores que nos han acompañado en éstos años.

También quiero recordar a dos amigos que ya no están: el Dr. Elbio Helguera Brizolara, con quien teníamos inspiradoras charlas sobre la tercera edad y hasta nos consiguió el apoyo de COMTA en nuestros inicios (Volvé a tu casa cuando quieras, como dice la canción), y la inolvidable “negrita” Bulmini, cuyo entusiasmo y conocimiento del tema nos aportó material y presentó valiosas personas.

No quiero olvidar reconocer a Lola Petrone de Alonso, quien colabora permanentemente y hasta distribuye el periódico en San Gregorio y alrededores, y a tantos “anónimos” que sería imposible enumerar. A todos, lo del título: ¡Gracias totales!