La albahaca es una planta herbácea de la familia de las labiadas, anual (tiene pocos meses de vida), es muy común en nuestro país, donde se cultiva en jardines y macetas. Es una hierba muy ramosa, con hojas aovadas y enteras. Las flores se disponen en largos ramilletes terminales. Es una planta muy aromática y perfumada, que se ha utilizado desde siempre para dar sabor y aroma a muchas salsas y guisos; pero además de ser condimento culinario, cuenta con otras propiedades medicinales que expondremos más adelante.
En cuanto a la recolección, lo que interesa principalmente son las hojas y sumidades floridas. Las hojas se utilizan tanto frescas como desecadas, pues no pierden el aroma tras el proceso de secado.
CULINARIA: Frecuentemente usada en la cocina mediterránea; se puede consumir fresca o seca para aderezar tanto ensaladas, sopas de verduras, salsas para acompañar platos de pasta – la famosa salsa italiana de pesto la lleva como ingrediente principal -, como guisos de todo tipo de carnes.
APLICACIONES MEDICINALES: Lo principal de esta aromática hierba es la esencia, cuya cantidad y calidad varía dependiendo de su procedencia. Sus esencias le confieren propiedades aperitivas, digestivas, espasmolíticas, ligeramente sedantes y -en uso externo- analgésicas, vulnerarias y antisépticas. Por todo ello, está especialmente indicada en desnutrición, digestiones lentas y pesadas, espasmos del aparato digestivo, jaquecas y tos convulsiva. Externamente se puede utilizar con buenos resultados en heridas, eczemas y mialgias (dolores musculares).
ADMINISTRACION: Infusión. 5 gr. de hojas frescas se añaden a una taza de agua hirviendo; se añaden unas gotas de limón y un poco de azúcar. Se puede tomar una taza después de las 3 principales comidas.
