La Unión hace la fuerza

La mañana del miércoles 20 de octubre fue un día distinto en la Sala de Sesiones de la Cámara de representantes. Es que, por cuarta vez, la Red de Organizaciones de Personas Mayores (RedAm) y la Cámara de Representantes organizó el evento (declarado de interés por el Ministerio de Desarrollo Social), “Adultos Mayores, Diputados por un día”, que se transmitió en vivo por plataformas virtuales.

La actividad se realizó en el marco del Día Mundial de las personas mayores, que se conmemoró el pasado 1° de octubre, y al cumplirse 10 años de la primera actividad RedAm en el Parlamento.

Esta 4ª Sesión comenzó siendo presidida por la Presidente en ejercicio de la Cámara de Diputados, Sra. Elsa Capillera, quien abrió el acto dando la bienvenida a los presentes augurándoles éxitos en la jornada. Seguidamente, le cedió el lugar a la Presidente elegida por REDAM para la Jornada, Sra. Mirta Turino (del departamento de Salto), quien dio inicio a la sesión, de la que participaron como ponentes representantes de las distintas redes de personas mayores de todo el país, para plantear las inquietudes y necesidades de sus colectivos a los representantes políticos que asistirían en calidad de invitados especiales. Por Tacuarembó concurrió la maestra inspectora Mirta Santana, quien contó su experiencia.

“Hablamos entre nosotros, los que estábamos allí representando a los distintos departamentos, contando cuáles eran nuestros problemas como adultos mayores, pero no había un solo parlamentario presente, porque los representantes que nosotros votamos, a los que pusimos en el parlamento, brillaban por su ausencia. El único diputado que estuvo presente fue Andrés Lima (de Salto). Había 3 temas fundamentales: salud, accesibilidad, abuso y maltrato. En cuanto a salud, el tema de las interminables colas, de medicamentos que a veces no hay, que para conseguir un médico especialista te demoran de 2 a 3 meses…”

¿Y en todo el país es igual?

“En todo el país es igual. Yo, por supuesto que destaqué toda la atención que tuvimos en el hospital de Tacuarembó por la pandemia, y en cuanto a la vacunación fue extraordinario. No hubo discriminación para nada. El tema es la salud privada. Y otra cosa: Desde que empezamos a trabajar en RedAm, luchamos por una ventanilla preferencial para los adultos mayores. No hemos conseguido nada y vamos a la misma cola que todo el mundo”.

¿Lo buscan para oficinas estatales o también privadas?

“Tanto estatales como privadas. No hay ventanillas especializadas para personas mayores. Y destaqué que en Brasil los “idosos” (ancianos) son atendidos preferencialmente en cualquier supermercado, en el ómnibus tienen su asiento preferencial; ¿Y por qué Uruguay que es un país tan chiquitito y con un 65% de personas mayores no puede acceder a ese tema? Realmente pienso que es una vergüenza. En accesibilidad se logró mucho, aunque aún falta mucho por hacer

Imagino que las conclusiones de ésta reunión se las harán llegar a los legisladores a pesar que no fueron…

“Pienso que INMAYORES se las hará llegar, porque hay una versión taquigráfica de lo expuesto. Ahora nosotros, Tacuarembó-Rivera quedamos sin referentes de Inmayores.

El adulto mayor tiene una experiencia de vida que puede brindar. Recuerdo que cuando recién me jubilé teníamos un grupo de abuelas cuenta cuentos, que íbamos a jardines (de infantes), a contar cuentos, a hogares (de ancianos) a leer diarios. Eso se ha perdido. Y pienso que esa articulación de diversas etapas etarias es fundamental. Y también que la educación empiece por donde tiene que empezar, que es en la familia. Que el respeto y el buen trato sean una norma de conducta para todos. Es fundamental que la sociedad se recupere de la pérdida de valores, y eso solo se logra con la educación. Eso lo sabemos todos: Donde hay una educación de base, no hay maltrato ni discriminación. No nos interesa la política, nos interesa que las personas mayores son personas, por encima de todas las cosas”

¿Y concretamente a quien le reclaman eso?

“A la sociedad entera. Pedimos que se haga una reflexión. Nos hubiera gustado que estuvieran las autoridades presentes para dialogar”.

¿Planes a futuro?

“Nosotros ahora tenemos un plancito chiquitito que es un mimo para los viejos, que puede ser en forma de una representación teatral, de una danza, que sea público, al aire libre…”

¿Quiénes son “nosotros” en éste caso?

“Seríamos los del grupo que todavía permanecemos firmes en la red. Nuestra RedAm está medio muerta. La pandemia nos acható. Pero seguimos junto con la Oficina de Desarrollo Social (de la intendencia), que no nos ha dejado nunca, también el Plan Ibirapitá. Sería un mimo para el alma del adulto mayor, que al mimarlos a ellos nos mimamos a nosotros”.

Versión taquigráfica de su participación:

SEÑORA SANTANA (Mirtha)

Quiero señalar que represento al departamento de Tacuarembó en cuanto a Redam.

Somos pioneros en la creación de una red de adulto mayor. Según la Real Academia Española, red significa conjunto de actividades públicas que se realizan y distribuyen por una ciudad o una región. Lamentablemente, Tacuarembó ha quedado medio solitario.

A nuestro entender, hablar de red es lo que realizan las redes de adulto mayor a lo largo y ancho el país. En principio, cada departamento intentó organizarse para brindar servicios. Tacuarembó, como dije antes, fue pionero en la construcción de una red a través de la Oficina del Adulto Mayor de la Intendencia departamental, con el apoyo de todas las instituciones civiles públicas y privadas y también de los medios de comunicación, que estuvieron de nuestro lado.

Tacuarembó está situado en el corazón de la República, tiene una extensión territorial de 15.438 kilómetros cuadrados y una población de 90.489 habitantes, según el último censo.

¿Cuál es la misión, entonces, de la Redam? Unir a las instituciones civiles públicas, privadas, religiosas que trabajan en beneficio de una mejor calidad de vida para las personas mayores. Esto es unir esfuerzos y luchas para obtener mejoras y logros, teniendo en cuenta que la unión hace la fuerza. Solo así lograremos nuestros objetivos: la protección y defensa de los derechos humanos del adulto mayor.

El problema de las personas mayores, según se visualiza, es de una dimensión mucho mayor que debemos incorporar al cambio social. La propiedad es un derecho sacrosanto y somos iguales a las demás personas. Afirmar que el derecho de las personas mayores no es sino una experiencia que se constituye en sus diversas facetas, como miembros de una familia, además de su condición humana, no contribuye a la justicia social y a la democracia genuina. Nosotros somos personas por encima de todas las cosas, tenemos arrugas, tenemos quebrantos de salud, y exigimos nuestros derechos. Creer con relativismo axiológico que el problema de las personas mayores es uno entre tantos tiene como consecuencia la pérdida de valores, de referentes sociales en lugar de dar certezas, pérdida de la familia como base de la sociedad, crisis entre las autoridades morales, como ser padres, maestros, que apoyen al adulto mayor. Además, vemos grosería en el trato y transformación de un ser plural en un ser meramente comercial, el homo economicus. Se constata soledad, abuso y maltrato. Los residenciales son todo un desafío. En cuanto a la salud, hay problemas de accesibilidad a la medicina especializada, por ejemplo, de geriatras, oftalmólogos, etcétera.

Consideramos que debe haber una articulación de todas las etapas etarias. Decimos no a los programas asistenciales. Pedimos accesibilidad en edificios públicos y privados. Decimos no a las barreras arquitectónicas. Pedimos prioridad a la atención de las personas mayores en edificios públicos y privados y tener ventanillas preferenciales, trámites ágiles; sensibilizar a trabajadoras de la salud en la atención a personas adultas mayores.

Sabemos que falta mucho por hacer, como lo han dicho nuestros compañeros. Valoramos la importancia del Mides en el fortalecimiento del rol de Inmayores, reconocemos sus logros, pero como Redam aspiramos a que los derechos del adulto mayor sean cumplidos, que la convención no sea solo un librito que nos han entregado.

Quiero recordarles a todos que no permitamos que la noche de la soledad se apodere de nosotros.

Muchas gracias.

(Aplausos en la sala y en la barra)