Estamos en la Semana Mundial de la Lactancia Materna (del 1 al 7 de agosto de 2022). Es importante insistir en que la lactancia materna proporciona todos los nutrientes y la hidratación necesarios al bebé, ayuda a prevenir infecciones gastrointestinales y respiratorias, obesidad, diabetes, leucemia, alergias, cáncer infantil, hipertensión y colesterol alto. Así mismo, puede contribuir a prevenir la infección por COVID-19. Las niñas y los niños que son alimentados del seno materno tienen menor riesgo de mortalidad en el primer año de vida que quienes que no lo son. Pero la lactancia no sólo beneficia a los bebés sino también a las mamás, ya que a corto plazo ayuda a su recuperación física. Por ejemplo, disminuye el riesgo de hemorragia después del nacimiento y reduce el riesgo de depresión post- parto. A largo plazo, contribuye a disminuir las probabilidades de desarrollar cáncer de ovario, cáncer de mama, diabetes tipo II, hipertensión, ataques cardíacos, anemia y osteoporosis. Además, ayuda en el cuidado del medio ambiente, pues no produce desechos, ya que evita el uso de materiales contaminantes para publicidad, envasado y transporte. Redactado en base a información de UNICEF.
