Quienes hayan visto la serie turca Mi otra Yo, habrán descubierto como el firmante una terapia familiar distinta a las más conocidas popularmente: Las Constelaciones Familiares. Aquí en Tacuarembó, la doctora en medicina Macacha Valdéz ofrece quincenalmente éste tipo de terapias y aceptó contarnos sobre la misma.
¿Qué diferencias hay entre este tipo de terapia y el psicodrama?
“Antes de que apareciera la constelación, apareció en California (EE. UU) el psicodrama, impulsado por Virginia Satir y otros psicoanalistas famosos. Bert Hellinger (el iniciador de ésta terapia) lo que descubrió fue las leyes que rigen los sistemas familiares. En una constelación se hace una representación y fíjate lo que pasa: Vos te paras en el lugar de alguien, yo digo que soy vos y siento en mi cuerpo movimientos, sensaciones que son de tu alma, de tu cuerpo, lo inconsciente que vos no ves.
Lo que Hellinger vio es que (durante una constelación), cualquier persona se para en el lugar de otro y muestra una cosa que es lo verdadero que está pasando y el paciente no ve. Y eso está guiado por unos campos llamados morfogenéticos.
Entonces, durante la constelación, alguien se para y dice que sos vos, y pongo (en el círculo de personas) a alguien que represente a tu mujer, otro a tu hijo, etc. Y suponé que tenés un problema con tu hijo, y en realidad no estoy mirando a tu hijo, de repente estoy mirando a tu abuelo. Entonces, eso genera cosas y cambia energías”.
El descubrimiento
“Bert Hellinger fue jesuita durante 17 años en África, después se hizo psicoterapeuta y cuando descubrió esto ya tenía como 50 años. Entonces mirá qué pasó: Le llevaron un caso y era una familia ensamblada, de esas que se casan el padre y la madre, después se separan y se vuelven a casar y tienen otro hijo. Hellinger tenía un lio con esa familia y entonces les dijo: A ver, párense acá y hagan de la familia. Y el psicólogo vio que se movían. Por ejemplo, se echaban hacia atrás, se daban vuelta, miraban hacia un lugar, y observó cómo se relacionaban entre ellos. Entonces, él comenzó a practicar (con otros casos) y lo interesante, lo sanador, fue que descubrió las leyes que hacen que nuestras familias se sanen. Las grandes leyes son 4:
Todo el mundo tiene el mismo derecho a pertenecer a la familia. Entonces –por ejemplo- tu papá te abandonó y se fue con otra y nunca más te vio. Y tú lo sentís afuera de vos. Y hasta que yo no pongo a tu papá (en la representación) no te quedas sano y no podés mirar a tu hijo.
¿Qué hacemos los consteladores? Adentro nuestro buscamos quien falta, quien está excluido y olvidado. Vos me decís: Tengo un problema. Y yo te pregunto: ¿Qué pasó en tu familia? Y de repente vos me decís: “Mi mamá se murió en el parto” Y lo que se ve son todos los hechos traumáticos de la familia: abandonos, muerte de niños o adultos, accidentes, asesinatos, las guerras, la inmigración, parejas que se rompen… cosas graves después de las cuales la familia no se pudo reacomodar.
Entonces; ¿qué pasa? La persona, para sobrevivir (inconscientemente) borra a quien le hizo una maldad, y después no anda bien, y cuando va a constelar el (personaje) que falta es ese, y al colocarlo se cambió su energía. Es algo energético. Y Hellinger descubrió ésta ley. Entonces, para nosotros, la primera pregunta es: ¿Quién está olvidado o excluido? Por ejemplo: Luego de un aborto provocado me parece que me falta ese hijo. O se me muere alguien que para mí fue terrible y me falta eso. O mis padres se separaron; alguno consiguió otra pareja y no me dio más bolilla, faltan las parejas anteriores ….
Así que vamos poniendo (en esa constelación) todos los que faltan y ahí se completa la energía.
La segunda ley es La jerarquía. Yo no puedo hacer nada por los anteriores. Puedo hacer por mis hijos, pero no puedo hacer por mis padres. Ponele, si tu madre viene acá y vos me decís: Macacha, ¿me constelás que mi madre tiene cáncer? No puedo. Yo no puedo salvar a tu madre o a tu padre. Sí puedo ayudarte a vos a sanar la relación con tus padres o tus hermanos, y puedo hacer algo para mis hijos. Pero no puedo hacer algo por los anteriores.
Todos los síntomas de enfermedad que nosotros tenemos, vos pones (en la constelación), y el paciente está haciendo algo por los anteriores. Entonces, cuando vos ordenás algo ahí, si el alma del paciente toma la decisión de salvarse, se sana. Y se han curado enfermedades increíbles acá. Pero el paciente tiene que tomar una decisión interna, de elegirse, y no elegir a sus padres, o a sus ancestros (hasta varias generaciones), todo lo que sea traumático.
Si tengo un problema con mi jefe, aparece que tengo un problema con mi padre, porque es la jerarquía. Entonces, los consteladores buscamos si hay un problema con la pertenencia, con la jerarquía.
La tercera ley es Dar y Recibir. Todas las relaciones de los adultos son el dar y recibir equilibrados. Los amigos, las parejas. Yo te doy y vos me devolvés. Con los hijos no. Uno da y los hijos reciben, hasta que son grandes, después ya está. Entonces; ¿Qué pasa?: Cuando yo tengo una relación de pareja o de amistad en la que solo yo doy y la otra parte no da nada, o solo yo tomo para recibir, estoy reeditando lo que me pasó con mis padres. De repente te peleas con un amigo y no sabes por qué, por una pavada, pero en realidad desde hace años salen a comer y pagas vos, vos y vos y nunca lo dejas pagar a él. Un día se enoja y se aparta. Porque si no, siente como que yo soy mejor que vos y no necesito nada, y en realidad somos iguales. Por eso, también se mira si estamos parejos, equilibrados. La cuarta ley sería La responsabilidad. Todos los adultos tenemos la responsabilidad de lo que nos pasa. Si a mí me fue horrible, hay una parte inconsciente mía en la que estoy dejando que eso me pase. Entonces, yo tengo que hacerme cargo de lo que hago consciente e inconscientemente.
Lo que dice Hellinger es que el amor en la familia siempre existe. Lo que está es desordenado. Por sucesos graves, traumáticos que desordenaron el amor y ahí no se puede “tomar”. Entonces, está primero el orden y después el amor. Es como un vaso con agua. (me muestra un vaso). El vaso viene a ser el orden y el amor sería el agua. Generalmente solemos creer que es al revés, que primero está el amor, pero en realidad, primero está el orden y después el amor. Yo puedo tomar el agua si la tengo en el vaso, sino, tomo poquito. Y son esas familias que dicen: No me quieren, fue horrible todo, y la realidad es que ese amor está desordenado.
¿Qué hace la constelación? Ordena a la familia, para que se pueda tomar el amor. Solamente eso hace. Entonces, los consteladores ordenamos la familia. Esto en el psicodrama ya se hacía, pero lo que hizo Hellinger fue descubrir éstas leyes y que el orden está primero”.
Estas cosas; ¿se transmiten por el ADN?
“Sí, puede ser, porque ponele: Mi tatarabuela se murió en el parto. Y yo, estoy en el siglo XXI, pero me desangro en un parto y casi me morí. Y en realidad lo que pasa es que yo estoy identificada con mi tatarabuela. Lo que pasó anteriormente se repite si no se sana. Somos fieles a lo que pasó en la familia. En constelaciones cuando decimos familia, a ella pertenecen: parejas anteriores, abortos provocados y espontáneos, si alguien de la familia mató pertenece, pero la víctima también pertenece. O sea que pertenece gente que hizo cosas difíciles, y eso queda excluido, por dolor, porque moralmente no lo aceptamos y entonces queda excluido y no tengo orden. Y el orden significa que todos pertenecen. Aunque yo elija no tratarla, puedo integrar (en una constelación) a una persona que me abusó, y elegir no tratarme con esa persona. Pero me cambió el destino, entonces tengo que incluir a esa persona. Eso es lo que hacemos, y tiene un efecto muy rápido. Vos venis (a la terapia de constelación), trabajás y sutilmente te cambió la energía”.
