Los culpables
Mi alma es buena,
generosa y compasivas…
Pero ahora, no perdono a nadie,
y tampoco pido perdón.
Personas malvadas, volvieron,
de piedra, mi corazón.
Cañadita
Cañadita del Estado,
un día, voy a volver,
a comer mulitas gordas,
y a cazar teruteros,
darles muchos besos,
y a soltarlos después.
Caminitos
Caminitos de los cerros,
polvareda y soledad…
caminitos de mi infancia,
que no olvidaré jamás.
Ay, si pudiera, ahora,
volver y quedarme, para siempre allá…
Mi planta de naranja lima
Ni la tristeza, ni la nostalgia matan…
Escribió José Mauro de Vasconcellos,
en su inolvidable libro.
y, yo pienso que sí,
porque, si la tristeza o la nostalgia mataran,
yo, no estaría hoy escribiendo aquí.
Lola Petrone de Alonso
