Cantaba Horacio Guaraní, y en efecto, los estudios científicos parecen probar que es así. Al parecer, el vino tinto podría ayudar a las personas mayores a mejorar su movilidad. Bebiendo con moderación y en las cantidades adecuadas, los antioxidantes que encontramos en el vino pueden ayudarnos en nuestra época más avanzada a mejorar nuestra movilidad general y –por supuesto- a caminar mejor.
Tras varios estudios e investigaciones al respecto, la Sociedad Americana de Química ha descubierto las propiedades de una sustancia que se denomina Resveratrol, (considerado un potente antioxidante) que se acumula en la piel y las semillas de las uvas, y pasa al vino tinto durante el proceso de vinificación.
A partir de ese descubrimiento, se crearon complementos alimenticios, además de fármacos para mejorar la salud a pesar del avance de la edad.
Esta sustancia encontrada en el vino, puede ayudar a mejorar o prevenir algunas otras enfermedades, o suplementar carencias relacionadas con el colesterol, el cáncer o el envejecimiento correcto de la edad. Claro que además de ser un excelente antioxidante, el vino disminuye el estrés, mejora la salud y retarda el envejecimiento.
¿Entonces es bueno tomar Vino?
De acuerdo a diversas investigaciones científicas, se ha comprobado que el tomar una copa de vino al día disminuye los niveles de colesterol, mejora la circulación y hasta previene la aparición de algunos tipos de cáncer. Esto, gracias a su contenido en algunos nutrientes como los flavonoides, que se encuentran en las uvas y que mejoran significativamente la calidad de vida, ayudando a prevenir la formación de colesterol.
También se sabe que los componentes del vino, entre ellos algunos antioxidantes, protegen los vasos sanguíneos y el colágeno de las paredes vasculares; también impiden la agregación de las plaquetas, y con ello la formación de coágulos. Algunos de sus compuestos fenólicos (como los flavonoides y el Resveratrol) tienen una gran capacidad para prevenir la formación de colesterol malo, evitando su oxidación. Por eso, una copa de vino tinto en la comida contribuye a la disminución de la incidencia y mortalidad por causa de enfermedades cardiovasculares.
Retrasa el envejecimiento
Un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard ha demostrado que el Resveratrol, que abunda en la piel de la uva negra, es capaz de estimular, las Sirtuinas, unas enzimas celulares que regulan el envejecimiento de todos los organismos vivos. De todos los compuestos que probaron los investigadores, el que más estimuló a la enzima fue el Resveratrol. Esta sustancia contenida en el vino puede ayudar a retrasar el envejecimiento y prevenir enfermedades geriátricas como el Alzheimer.
Eso sí, como todo en ésta vida hay que cuidar la medida: ¡Una copita, no una botellita!
