Un estudio publicado en la revista científica Neurology sugiere que el consumo moderado de chocolate caliente podría tener efectos beneficiosos sobre la función cerebral en adultos mayores. La investigación, dirigida por la neuróloga Farzaneh Sorond, de la Escuela de Medicina de Harvard, analizó a 60 personas con una edad promedio de 73 años que no presentaban signos de demencia.

Durante 30 días, los participantes consumieron dos tazas diarias de cocoa caliente, sin ingerir otros productos derivados del chocolate. A lo largo del experimento, se evaluaron sus capacidades cognitivas mediante pruebas de memoria y atención, además de estudios por ultrasonido para medir el flujo sanguíneo en el cerebro.

Los resultados indicaron que quienes presentaban un flujo sanguíneo cerebral reducido mostraron mejoras tanto en la circulación como en su desempeño mental. Según los investigadores, esto podría relacionarse con el llamado “acoplamiento neurovascular”, un mecanismo que vincula la actividad cerebral con el suministro de sangre.

Aunque los hallazgos son prometedores, los especialistas advierten que no constituyen una prueba de que el chocolate prevenga enfermedades como el Alzheimer, sino una línea de investigación que requiere mayor evidencia.