Planta herbácea del género Cynara. Protector hepático. Puede comerse solo o como acompañante de un plato principal. Es capaz de regular las disfunciones de la vesícula biliar, estimular la secreción de la bilis e impedir la formación de cálculos biliares.
Un poco de historia: Según la leyenda, la planta del alcaucil (también conocida como alcachofa), fue venerada por los antiguos romanos y griegos, y consumida ya desde el siglo IV antes de Cristo.
Principios activos
En su composición contiene: Cinarina y ácido cloregénico, cinaropicrina, flavonoides, ácidos alcoholes, sales potásicas y magnésicas, y vitamina A. Rico en minerales y vitaminas.
El alcaucil [alcachofa] contiene sales minerales como el potasio, el fósforo, el yodo, el azufre, el sodio, el cloro, el magnesio, el manganeso, el hierro y el calcio. Respecto de las vitaminas, posee las A. B1, B2, B3, C, E y K. Está especialmente indicado para trastornos digestivos que tienen un origen hepático porque actúa como desintoxicante sobre el hígado, y por ello se utiliza en el tratamiento y la convalecencia de la hepatitis y la cirrosis. Favorece la regeneración de las células hepáticas y las protege del alcohol. Estimula el apetito en las personas anoréxicas y elimina los dolores estomacales y los gases intestinales.
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