El tomillo es una planta antiséptica, muy adecuada para prevenir las epidemias gripales o de otra índole. Antiespasmódico, con lo que combate eficazmente la tos en casos de resfriados, gripes, bronquitis y de más enfermedades relacionadas. Ejerce una buena acción contra los trastornos respiratorios en general. El tomillo, es capaz de destruir virus y bacterias de la atmósfera, infecciosos del organismo.
En general está indicado en cualquier enfermedad microbiana. En cualquier caso, el tomillo, al igual que cualquier otra planta medicinal, se debe utilizar como preventiva y en casos leves, cuando la enfermedad adquiere una cierta gravedad solamente se utilizará para ayudar en la sanación, siendo el médico el que nos indique el mejor tratamiento.
Pero siempre será positivo, cuando en casa exista algún caso de gripe u otra enfermedad infecciosa, que dispongamos de quemadores y pongamos aceite esencial de tomillo para que sus vapores impregnen la casa y pueda aniquilar los virus o bacterias que existan en el ambiente. También la persona aquejada con la enfermedad puede tomar unas 3 o 4 tazas de infusión de tomillo al día. Para ello se utiliza dos cucharaditas de la planta, se echa el agua hirviendo y se deja reposar 10 minutos. Se puede endulzar con miel para ayudar en su función.
