En el mundo acelerado y tecnológico en que vivimos, a menudo olvidamos separar lo importante de lo necesario. Así, descuidamos afectos, vivencias por hacer cosas que tal vez un día añoremos cuando ya sea tarde. El próximo miércoles 19 será el Día de los Abuelos, y puede ser una oportunidad para honrarlos y reflexionar sobre el papel que cumplen en nuestras familias.

Los abuelos a su modo son como bibliotecas vivientes. Han acumulado décadas de experiencias, historias y conocimientos que enriquecen nuestras vidas. Desde consejos prácticos hasta cuentos de antaño; si los dejamos, sus palabras muchas veces nos pueden guiar e inspirar. A su manera, son guardianes de tradiciones familiares. Desde recetas secretas hasta canciones de cuna o anécdotas de familiares que no conocimos, las historias que comparten alrededor de la mesa pueden conectarnos con nuestro pasado y ayudarnos a comprender quiénes somos.

Además, su presencia en la vida de los niños es fundamental para su desarrollo emocional y social. Tal vez fueron ellos quienes nos enseñaron a montar en bicicleta, a cocinar nuestras comidas favoritas o a reparar algún juguete.

Los abuelos son testigos de nuestra infancia y, a menudo, también de nuestra adultez, y –aunque no lo digan- piensan en nosotros y secretamente ansían nuestra visita. Por eso, estaría bueno que, sino en su día, (que tal vez trabajes) uno de éstos fines de semana les dediques un rato para escuchar sus historias, sentarte con ellos y pedirles que compartan sus recuerdos. Cada anécdota puede ser un tesoro.

O tal vez crear nuevos recuerdos: Organiza una actividad especial juntos. Puede ser un paseo por un parque, una tarde de juegos de mesa o simplemente una charla tranquila. Un abrazo sincero o una llamada telefónica pueden alegrar su día, aunque tal vez te cueste expresar tus sentimientos hazles saber cuánto los quieres.

En este Día de los Abuelos, celebremos su presencia en nuestras vidas y agradezcamos todo lo que nos han dado. ¡Feliz Día del Abuelo!