La niña que ayudó a vencer a los nazis con un cálculo matemático
Aunque parezca prematuro, el principio de ésta historia se remonta al año 1934 (5 antes del comienzo de la guerra). Por aquel entonces las tensiones en Europa eran cada vez más evidentes y la diplomacia no estaba siendo eficaz. Los gobiernos seguían invirtiendo en el desarrollo de armas innovadoras y el gasto en el sector militar se anticipaba a una posible segunda guerra mundial. En Londres, el Capitán Fred Hill, un oficial científico del Ministerio del Aire, estaba tratando de reforzar la nueva generación de aviones de combate de la Real Fuerza Aérea, los Spitfires y Hurricanes. El capitán Hill, que había ayudado a diseñar los vehículos aéreos en la Primera Guerra Mundial, estaba convencido de que las cuatro ametralladoras con que contaban no serían suficientes para derribar las máquinas enemigas cada vez mejor armadas, y quería colocar 8, que dispararan unas 1000 balas por minuto, pero en el Ministerio del Aire no aceptaban la modificación, pues creían que las naves quedarían demasiado pesadas y no lo soportarían.
Para desmentirlo, el capitán pidió ayuda a su hija de 13 años, muy aficionada a las matemáticas desde que era pequeña. Juntos, sentados en la mesa de la cocina de su casa, llevaron a cabo múltiples operaciones hasta que demostraron que sería más efectivo adaptar hasta ocho ametralladoras.
En una reunión crucial del Ministerio del Aire en julio de 1934, Hill presentó un gráfico que mostraba los resultados de los cálculos de su hija, aunque solamente el capitán y su oficial superior estaban al tanto de que la jovencita Hazel era la responsable del informe.
Como premio por su trabajo, la niña fue recompensada sentándose en la cabina del primer prototipo de avión Spitfire en el espectáculo aéreo de Hendon en junio de 1936. Ese fue, durante años, el único agradecimiento público.
«En los cazas está nuestra salvación», afirmó el primer ministro Winston Churchill como solución para vencer a los alemanes en la batalla de Inglaterra.
Cuando el 10 de julio de 1940 Hitler desplegó hasta 2.670 aviones entre cazas y bombarderos, para iniciar la invasión de Gran Bretaña, los ingleses, resistieron y derrotaron por aire a los aviones nazis. Todo gracias a Hazel Hill, una niña de 13 años.

