De “gases verdes” y mujeres ninguneadas

Cuando la científica estadounidense Eunice Newton Foote en 1856 descubrió los alarmantes efectos del dióxido de carbono en la atmosfera y propuso que esa concentración podía provocar un aumento significativo de la temperatura de la Tierra, nadie la tomó en cuenta. Más de ciento cincuenta años después, los gobiernos comenzaron a preocuparse por el denominado “efecto invernadero”.

¿Y qué es el efecto invernadero? Imaginemos que la atmósfera es como una manta que nos protege del frío del espacio. La luz del sol llega a la Tierra y parte de ella se refleja de vuelta al espacio, pero otra parte queda atrapada por una capa invisible en la atmósfera que llamamos «gases de efecto invernadero». Es un proceso natural que mantiene la Tierra cálida.

El problema es que los motores de explosión, las fábricas, y todo lo que funciona quemando combustibles derivados del petróleo liberan más de estos gases a la atmósfera. Esto es como añadir más mantas a la Tierra, lo que hace que se caliente más de lo normal. Ese calentamiento adicional (conocido como calentamiento global) causa problemas tales como cambios en el clima, derretimiento de los hielos y subida del nivel del mar.

Finalmente, algunos gobiernos decidieron enfrentar el problema. Por ejemplo, la Unión Europea ha propuesto un paquete de medidas que busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 55% para el año 2035, en comparación con los niveles que había en 1990. Entre los caminos para lograrlo, se encuentra la eliminación gradual de los vehículos de combustión interna, incluyendo los vehículos de gasolina y diésel, a partir del año 2035. La propuesta también incluye medidas para acelerar la transición a fuentes de energía renovable, reducir la dependencia de los combustibles fósiles y aumentar la eficiencia energética. Esta propuesta aún debe ser aprobada por los estados miembros de la Unión Europea y por el Parlamento Europeo antes de que se convierta en ley.

Además de la prohibición de los vehículos de combustión interna, la medida también establece objetivos vinculantes para que los vehículos de bajas emisiones (como los vehículos eléctricos) representen el 55% de las ventas de automóviles nuevos en Europa para 2030, y el 100% para 2035. También incluye la eliminación gradual de los biocombustibles producidos a partir de cultivos alimentarios para el año 2030.

De aprobarse, tendrá un impacto significativo en la industria automotriz y en la transición hacia una economía más sostenible y con bajas emisiones de carbono en Europa.

Sintonizándose con esta tendencia mundial, en los últimos meses se han presentado dos iniciativas en nuestro país vinculadas a la generación de “Hidrógeno verde”: Una inversión de unos 800 millones de dólares de la empresa alemana Enertrag, denominada “Tambor Green Hydrogen Hub”, que será desarrollada en cooperación con la compañía uruguaya SEG Ingeniería e incluirá plantas de energías renovables (eólicas y fotovoltaicas) con una capacidad de 350 MW, además de un electrolizador in situ que estaría ubicada en los alrededores de villa Tambores. ¿Qué es el Hidrógeno verde? No nos alcanza el espacio para describir el proceso, pero pueden leerlo en nuestro sitio web, escaneando con su teléfono el código insertado en ésta página.

La otra propuesta de inversión (que se anuncia sería de 4000 millones de dólares) fue presentada por el consorcio HIF Global, una empresa internacional de combustibles ecológicos que tiene entre sus socios al fabricante de coches de alta gama alemán PORSCHE y al grupo Norton chileno. Estaría ubicada en Paysandú, y -según anunció el ministro de industria Omar Paganini- se trataría de energía renovable “que se transforma en hidrógeno, que luego se combinaría con anhídrido carbónico que sale de ALUR y con eso se hacen estos nuevos combustibles, que reemplazan exactamente a la gasolina actual”. Según el jerarca, esta gasolina verde será exportada y su traslado inicial al puerto de Montevideo será por el río Uruguay.

¡Y pensar que 1856, en la Octava Reunión Anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, Eunice Newton Foote no pudo presentar su descubrimiento, ya que en aquellos tiempos no se permitía que las mujeres presentaran informes a esa asociación y en su lugar, debió presentarlo un profesor amigo!