La nadadora salteña Margarita Kemayd ganó una medalla de oro ¡A los 80 años!

Con 80 años recién cumplidos y una sonrisa imborrable, Margarita Kemayd acaba de obtener la medalla de oro en el mundial master de natación en Corea del Sur Gwangju 2019. Es cierto que nadó sola, ya que la única oponente de su categoría que logró clasificar abandonó a último momento, es súper destacable que ésta abuela haya nadado 3 kilómetros (3000 metros) en aguas abiertas para obtener la presea.

Margarita, para quien “el agua siempre es un imán» Hace poco ganó de forma “cómoda” en una competición en Cuba en una hora y 50 minutos, obteniendo medalla de oro, lo que la clasificó al éste Mundial y en los Juegos Máster de Auckland. En la competición neozelandesa, agregó a su especialidad la presea dorada en 100 metros espalda. En Corea, bajó en 22 minutos el tiempo que había marcado en Cuba. Fue una nieta quien impulsó un proyecto llamado «Mi abuela al mundial», que fue avalado por la Secretaría Nacional del Deporte (SND) de nuestro país.

En declaraciones a El Observador TV Margarita contó hace un tiempo: “Yo he tenido sueños repetitivos con el agua. Por ejemplo, sueño que camino sobre el agua (…) es como que el agua y yo somos uno. Tengo una flotación natural y eso optimiza lo que yo hago en el agua, porque miedos no existen para mí”. Aprendí a nadar de muy chiquita, pero entre los 61, 62 años de edad empecé a nadar en serio (entrenada por Felipe Vidal, el ex entrenador del sanducero Carlos Scanavino). Hago todos los años el cruce del Río Uruguay. salimos del Club Remeros Salto y terminamos en una playa argentina.

Son 5000 metros. (Esa prueba) la gano siempre, no tanto por logro mío. Lo que sucede es que en Uruguay no hay gente de mi edad que nade a nivel de competencias (…) El que me dice: Qué bueno, qué bárbaro, es porque no lo hace. Si lo mío sirve como ejemplo para que mejore el nivel de vida de la tercera edad, pero para que mejore eso, tendrían que haber piscinas cerradas (de invierno) en todas las ciudades del Uruguay sin costo” enfatiza (…) lo más importante es la parte humana de éstas competencias. (…) Yo pienso que el nado para mi es una especie de meditación en el agua, porque mientras nadás no pensás, me limpia de todo pensamiento, concentrada en mis movimientos”. Margarita, que a sus 80 años continúa trabajando como vendedora de seguros afirmó que “una de las cosas por las que yo acepto entrevistas, es porque yo amo a la gente y me gusta que esta esté bien mental y físicamente, y estoy totalmente convencida que el deporte, no solamente la natación, te lleva a superarte mental y físicamente para mantenernos mejor a través de los años».

Fotos: Cuenta de tweeter de la Secretaria de Deportes