No es necesario pasar hambre para bajar de peso, ni resignarse a seguir dietas
que nos torturan. Bajar de peso sin dieta es posible. Vale la pena probar éste
decálogo…
1. Comer despacio. Aun cuando tenga mucha tarea por delante, tomarse un
tiempo para comer despacio le ayudará a digerir mejor sus alimentos.
2. Observe lo que va a comer. Coloque en una bandeja todos los alimentos que
piensa consumir. Trate de ser honesto y ver si realmente la comida que puso en la bandeja es equilibrada, suficiente o excesiva.
3. Evite refrescos y otros líquidos azucarados. El agua natural es lo más
recomendable, porque mantiene el metabolismo activo y aporta magnesio y
calcio.
4. Prepare su propia comida, así tendrá el control de lo que consumirá. Un truco
para disminuir la grasa y sal en sus comidas es utilizar especias, así tendrá
sabor sin arriesgar la salud.
5. Dos “colaciones” entre comidas, le ayudarán a mantenerse sano y en su
peso. Esto no quiere decir que recurra a la bolsa de galletitas dulces. Elija cosas nutritivas y que no engorden, como fruta, o una porción de gelatina.
6. Compense unas cosas por otras. Si no quiere privarse del postre, elimine el
pan o la tortilla. La idea es que coma de todo, sin remordimientos, pero sobre
todo, que disfrute cada bocado.
7. Nunca coma en su lugar de trabajo o frente a la televisión. Cuando su mente
está en otra cosa, pierde el control de lo que está consumiendo y usted no se
siente satisfecho. Dele a su tiempo de comer el respeto que se merece.
8. Aprenda a diferenciar el hambre de la ansiedad. Los aspectos psicológicos
influyen también en la alimentación. No utilice la comida como premio o castigo
de nada. Si siente que está comiendo por depresión, tristeza, soledad o ansiedad, trate de hacer algo diferente, distraiga su mente.
9. Cuando salga a hacer las compras, haga una lista de lo que va a necesitar y
trate de evitar los “antojos”. No pasa nada si una vez quiere “hacer una extra”, lo malo sería hacerla todos los días.
10. Descanse. No dormir altera su organismo y le mantiene en estado de alerta
constante. Estudios científicos demostraron que no dormir lo suficiente influye
en el aumento de peso. De acuerdo con esos estudios, esto se debe a que se
disminuye la segregación de una hormona llamada Leptina o proteína OB, que
sería la que limita el apetito.
