En pocos días volverán las vacunadoras a su lucha contra el COVID. Comenzarán la vacunación a niños (cuyos padres lo autoricen, porque en nuestro país ésta vacuna no es obligatoria) y continuarán con la vacunación a adultos.
Hoy, queremos detenernos en aquellos que, habiéndose hecho administrar las 2 primeras dosis no han concurrido a aplicarse la tercera. No voy a aburrirlo con demasiadas cifras, pero sí a informarle que la protección que le habían brindado esas 2 dosis ya caducó, y por eso es tan necesario que se refuerce con la tercera dosis.
PORQUE EN ESTE MOMENTO USTED NO ESTÁ PROTEGIDO.
Las cifras de cualquier enfermedad son dinámicas, pero vale informarle que un par de días antes de fin de año había en el país 26 pacientes de COVID en CTI. De ellos, 20 eran personas no vacunadas y 6 solo se habían administrado las 2 primeras dosis. No había ninguno de los que se hicieron inocular la tercera dosis. Aunque de éste virus aún no se sabe tanto como se desearía, la experiencia demuestra que, aunque vacunarse puede no evitar que usted se infecte, sí lo ayudará a sobrellevar la enfermedad, porque su cuerpo habrá podido crear defensas que de otro modo no podría hacer.
El ministerio de Salud Pública ya confirmó que entró al país una nueva variante del virus: El llamado ómicron. No es tan agresiva como otras, pero sí mucho más contagiosa. Diversas fuentes médicas del mundo reportan secuelas en el 76% de pacientes de COVID 6 meses después del contagio, secuelas tales como fatiga, debilidad muscular, problemas respiratorios o renales y dificultades para dormir entre otras.
La pregunta que cabe es: Si usted ya accedió a que le administrasen las 2 primeras dosis; ¿Por qué no ha concurrido a recibir la tercera? Es un error pensar “que esto del virus ya pasó”. Por mucho tiempo vamos a convivir con él. Qué tan agradable sea esa convivencia depende en gran parte de nosotros. Germán Suárez
