Ya amanece.
Ven conmigo, amor,
a la pradera.
Nos amaremos, sobre,
la fresca hierba,
mientras canta,
un sabiá, en la arboleda.
Olvidaremos el dolor
y el desengaño,
y soñaremos nuevamente,
como antaño,
cuando, en nuestras almas,
era siempre primavera.
Multimedio
Ya amanece.
Ven conmigo, amor,
a la pradera.
Nos amaremos, sobre,
la fresca hierba,
mientras canta,
un sabiá, en la arboleda.
Olvidaremos el dolor
y el desengaño,
y soñaremos nuevamente,
como antaño,
cuando, en nuestras almas,
era siempre primavera.